El desafío del licenciamiento en el long tail
Los grandes usuarios del repertorio son fáciles de identificar. El desafío operativo más difícil para una SGC está en los miles de pequeños establecimientos que usan música y casi nunca se licencian.
Reflexiones sobre tecnología, innovación en licenciamiento y el futuro de la gestión colectiva.
Los grandes usuarios del repertorio son fáciles de identificar. El desafío operativo más difícil para una SGC está en los miles de pequeños establecimientos que usan música y casi nunca se licencian.
Sony Music y Universal presentaron una nueva demanda contra Suno por 60.202 grabaciones. El argumento ya no es qué catálogo se usó, sino cómo se entrenó el modelo, y eso cambia la pregunta para cualquier SGC.
Un mapa de los seis jugadores principales en generación de video con IA, con su enfoque, su estado legal y hacia dónde está mirando cada uno.
Dos bloques del AI Act europeo ya son exigibles y KOMCA en Corea del Sur flexibilizó su norma de tolerancia cero para obras con IA. Qué dicen estos cambios sobre cómo el sector creativo está aprendiendo a convivir con la inteligencia artificial.
Qué son los modelos de atribución de IA, para qué sirven realmente y cómo Musical AI, Sureel AI, ProRata y Pippa están abordando el problema de rastrear qué obras influyen en un output generado.
GEMA lanzó PLAI, un catálogo de música licenciada para entrenar IA, a ocho días del fallo contra Suno. Qué resuelve, qué no, y qué dice de la estrategia de las sociedades de gestión.
Gadi Oron abrió el centenario de CISAC con una analogía de 1927. Lo que siguió fue un mapa de los frentes judiciales, regulatorios y operativos que definen hoy la relación entre IA y gestión colectiva.
En diez años pasó de ser una sociedad mecánica desconocida a procesar 5 billones de transacciones anuales. Este es su modelo.
BetWarrior usó IA para recrear a Maradona en una campaña de apuestas. El caso expone quién decide sobre la imagen de una persona después de su muerte, y cómo el derecho todavía no alcanzó a la tecnología.
El catálogo global de música grabada creció 37,9 millones de temas en 2025. La mitad tuvo menos de 10 reproducciones en el año.
El monitoreo activo y el audio fingerprinting cambian la forma en que las sociedades de gestión colectiva detectan el uso de su repertorio. Pero el dato de uso es solo la mitad del problema.
Warner Music Group compró Sureel AI, una startup que crea 'grafos de atribución' para demostrar exactamente cómo y cuándo la IA utiliza obras musicales. Un movimiento que cambia la dinámica del control de derechos en la era de la IA.
Universal y Spotify lanzan un modelo donde la creación con IA es legal, consensuada y remunerada. Un movimiento que podría cambiar la dinámica de la industria musical.
La tecnología ya puede recrear voces icónicas con precisión asombrosa. El impacto emocional es real. También lo son las preguntas legales y comerciales que siguen. Qué derechos se activan, quién autoriza este uso, y qué rol juegan las sociedades de gestión colectiva.
El debate sobre la IA y el copyright suena familiar. Cuando llegó lo digital, la industria intentó proteger el modelo anterior. Hoy los mismos argumentos se reciclan con un villano diferente. La pregunta real no es si regular, sino cómo.
Gran parte del contenido generado por IA es técnicamente impresionante y emocionalmente vacío. Esto no es una coincidencia. Es una pregunta de diseño. Y la respuesta tiene implicancias significativas para el futuro de la industria creativa y de las sociedades de gestión colectiva.
Un tribunal alemán determinó que OpenAI infringe derechos de autor al reproducir canciones en respuestas de ChatGPT. El caso va más allá de Alemania. Para las sociedades de gestión colectiva en todo el mundo, este fallo traza una línea sobre la cual construir.
Un informe del CISAC proyecta que entre el 21 y el 24 por ciento de los ingresos de los creadores en música y audiovisual estarán en riesgo para 2028. El mundo tecnológico invirtió mil millones de dólares por día en IA generativa durante 2024. Las sociedades de gestión colectiva tienen un rol estratégico que asumir.
El licenciamiento tradicional en la gestión colectiva implica decenas de pasos, visitas presenciales y semanas de espera. Así fue como global.esur y EGEDA Colombia y México lo cambiaron con un flujo de autolicenciamiento 100 por ciento digital.
Los gobiernos proponen modelos de opt-out para el entrenamiento de IA. La industria creativa rechaza la propuesta. En el medio de este debate, las sociedades de gestión colectiva tienen una oportunidad única para liderar.
Salesforce y HubSpot no fueron construidos para la gestión de derechos. Forzar a una sociedad de gestión colectiva a usar un CRM genérico es un error común y costoso. Esto es lo que quince años trabajando exclusivamente con SGC nos enseñaron.
Cómo las sociedades de gestión colectiva pueden aprovechar la tecnología para escalar sus operaciones de licenciamiento y prepararse para la era digital.